Para la columna del diario, El Sol de hermosillo.

JAPÓN COOL

Desde 2010 el gobierno japonés ha llevado a cabo una campaña de exportación cultural denominada Japón Cool, que incluye gastronomía, arte, arquitectura y moda, acompañado de un aumento de turistas a tierras niponas. La campaña del gobierno pone énfasis en la industria del manga (cómic japonés), anime (animación), videojuegos y discos. El objetivo es aumentar su exportación del 2% al 18%, crear un mercado de $200 a $300 mil millones de dólares y obtener una ganancia de 2 a 3 billones de dólares para el 2020.

Japón Cool prevé crear museos de anime, aumentar el número de creadores, casas productoras, diseñadores y una compleja red de distribución para todo el mundo (más la existencia de asociaciones y grupos de intercambio cultural que ya existen en varios países) creados en conjunto con el gobierno japonés o por fanáticos. 
A lo largo de los años es cada vez más fácil encontrar fanáticos, de todas las edades y condiciones sociales, intentando conectarse con el mundo a través de la mediatización y lo virtual, donde Japón es el centro de este vasto intercambio cultural. Y si piensas que la mayoría de fanáticos son chicos con barros en la cara y estilos de vida extraños, igual que sus creadores, estás equivocado.
Es posible que Konosuke Uda sea uno de los creadores más
populares del mundo, por One Piece. El manga más vendido de la historia con trescientos  millones de copias en siete años consecutivos, del 2007 al 2013. En la lista le sigue Dragon Ball de Akira Toriyama, y Kochikame de Osuma Akimoto, con siento sesenta millones. 
No obstante, quizá sea Masashi Kishimoto uno de los más adinerados, por toda la parafernalia que gira alrededor de Naruto. Naruto Uzumaki, es un ninja que vive con el poder de un zorro en su interior, deseando ser el Hokage (líder) de su aldea; y la historia nos cuenta cómo vive sus procesos de crecimiento y lucha personal. 
Del manga de Naruto se ha hecho una entrega semanal desde 1999, y al igual que el anime consta de dos partes, Naruto de doscientos veinte episodios y Naruto Shippuden con trescientos sesenta y ocho episodios y contando. Hay cinco O.V.A.´s  (Original Video Animation) producciones destinadas al consumo en video, seis películas para DVD y Blue Ray, con su respectivo Omake (extras que se agregan para las diferentes regiones del mundo) y O.N.A. (Original Net Anime).
Tan sólo en TV se tienen licencias para Cartoon Network, Bionix, Jetix, Animax, cadenas televisivas de cada país (XHGC en México, Chilevisión o ABS-CBN en Filipinas, sólo por mencionar unos ejemplos) y “oficialmente” en Hoolu y Joost por internet. Existen episodios inéditos para cada región del mundo e ingresos extra por licencia para el doblaje de EUA, Rusia, China, España, Hispanoamérica...
Desde el 2003 la serie puso a la venta Naruto Original Sountrack I, II y III. Existen recopilaciones de opening y endings, (las canciones del principio y final del capítulo) colecciones  en instrumental, rock y la banda sonora de todas las películas. Existen CD´s de Dramas, que contienen la voz original de los actores de la serie, las versiones de Naruto Shippuden, all Star, y lo que se continúe generando.
En 2006 Naruto se consideró la novela gráfica del año, se le concedió  el premio Quill, figuró en la lista de las obras más leídas del USA Today, y entre otros tantos reconocimientos, representó el 10% del total de ventas de Viz Media, la distribuidora de anime y manga de EUA. Para el 2008 había vendido más de cuatro millones de copias en manga, sólo en Japón. 
De Naruto también se pueden conseguir novelas, Artbooks, compilados de ilustradores, bocetos, diseños, videojuegos, cartas coleccionables, playeras, figuras, disfraces, mochilas y el sin fin de cosas existentes en el mercado, con todo y regalías. Por supuesto, no es el único anime que pone a la venta todo tipo de objetos coleccionables.
Aunque parece imposible darse una idea de cuántos animes existen en el mercado, se dice que al igual que la tecnología, el anime se caduca al adquirirlo. Daisuki es un servidor japonés de flujo continuo de anime. Cuenta con poco más de mil títulos en línea y sólo tiene dos años de vida. Sus servicios son simultáneos con el público japonés, con subtítulos en inglés y programas relaciones con el anime, videojuegos y venta de productos.
La campaña de Japón por crear lazos con fanáticos de Occidente
está cumpliendo su propósito, con toda una generación de seguidores de todas las edades. Y aunque luzcan como “raritos sin oficio ni beneficio”, la población de fanáticos es cada vez mayor.
Es común verlos en las filas de los estrenos cinematográficos, disfrazados en el transporte público, en un Maid Café, (donde las camareras se visten como personajes de animes o como mayordomos del siglo XIX), aprendiendo japonés, jugando cartas o bailando K-pop en las plazas comerciales. 

Comentarios